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¿Por qué no celebro el Halloween?


Siguiendo el consejo de un hermano que habla de un tema similar en su blog, no pretendo imponer mis pensamientos a todos ustedes. Mi intención es mostrarles lo que hay detrás de esta y otras celebraciones que, a la vista del mundo son buenas y sanas, pero que realmente no lo son.

1 Corintios 10:23
Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.

Llega el mes de octubre y el mundo se prepara para lo que será una de las fiestas más esperadas del año, en la que muchos participan sólo por diversión, o por seguir la tradición o, simplemente, para “no desentonar”. Y es la misma situación de todos los años, donde los más representativos personajes de la farándula, cuentos de hadas, caricaturas, películas y juegos de video (especialmente de superhéroes y terror) aparecen en escena un 31 de octubre.

Los almacenes, supermercados y todo tipo de establecimientos se ponen “a la moda” y son decorados con elementos alusivos a la festividad. Calabazas, brujas, calaveras, duendes, murciélagos y telarañas, entre muchos otros, hacen parte del ambiente que ofrecen a sus clientes, sin importar de dónde sean.

Los canales de televisión, especialmente por suscripción, son muy cumplidos, y desde el mismo mes de septiembre empiezan a promocionar sus grandes novedades y “best sellers” de terror, y no con cualquier publicidad barata, sino con todas las de la ley, mostrando, según ellos, las “mejores escenas” de las películas y documentales que transmitirán, las cuales están, por lo general, llenas de monstruos, zombies, sangre y/o muerte... Desde el desayuno se sabe lo que será el almuerzo.

Estas y otras cosas suceden durante la misma época de cada año. El caso es que para este mundo aplica perfectamente la frase “¿Dónde va Vicente? Donde va la gente”, sin investigar de dónde provienen las cosas. ¿Será que saben cuáles fueron los orígenes de estas festividades? Por ello, haré breve resumen del contexto histórico de la celebración del Halloween, el cual servirá como parte del fundamento para darles la respuesta a la pregunta con la cual he titulado esta entrada.


Breve contexto del Halloween


El nombre Halloween es una transliteración derivada de la expresión inglesa “All Hallows Eve”, lo que significa “víspera o vigilia de todos los santos”. De hecho, esta celebración de “todos los santos” se celebra el 1° de noviembre, que también ha sido tomada como el “día de los difuntos”.

Esta festividad deriva de los diabólicos ritos de los sacerdotes celtas llamados Druidas. Los celtas eran tribus expandidas en parte de Europa, y sus creencias religiosas estaban basadas en el politeísmo, es decir, varios dioses. Uno de estas divinidades era Samán o Samhain, dios de los muertos. Los sacerdotes Druidas, acostumbraban a reunirse cada año para invocar al Samhain y a miles de espíritus malignos, con el fin de conocer predicciones para el año próximo.

En los países europeos existe el festival de Samhain y se celebra al fin de la “media noche del año” y principios de la “mitad oscura”, en ocasiones es considerado como el “Año Nuevo Celta”. Los antiguos celtas, creían en una frontera, entre este mundo y otro, lo que se convirtió en la "fina de Samhain", permitiendo a los espíritus (tanto inocuos y nocivos) a pasar a través de ella. Antepasados de la familia fueron honrados e invitados a su casa, mientras que los espíritus dañinos eran custodiados. Se cree que la necesidad de alejar a los espíritus dañinos llevó al uso de trajes y máscaras.

Este Samhain, era también, un momento para hacer balance de los suministros de alimentos y ganado, las hogueras, desempeñaban un papel importante en las festividades. Todos los otros fuegos se apagaban, y se encendían las hogueras. Los huesos de los animales sacrificados fueron arrojados a las llamas, a veces dos hogueras se construían de lado a lado, y toda la gente y su ganado al caminar entre ellos, lo hacían como un ritual de limpieza; esto es un gran espectáculo con un trasfondo pagano.

Luego de que los romanos conquistaron los territorios de los Celtas (Escocia, Irlanda, entre otros), por el año 43 a.C., se añadió a la festividad de los Druidas, la invocación de Pomona, diosa romana de los árboles frutales y su celebración era el día 31 de Octubre de cada año.

A esta mezcla de festividades de corte pagano, se le añadieron un sinnúmero de costumbres, tales como el encender fogatas, divertirse con frutas y formar caras con calabazas huecas encendiendo velas en su interior. Esta fecha que también había adquirido la celebración de la llegada del otoño, gradualmente fue tomando un carácter siniestro. En medio de estas festividades, se invocaban espíritus malignos y se tenía la plena convicción de que fantasmas, duendes y toda clase de demonios, recorrían el sector. Era el tiempo propicio para practicar la adivinación y toda ciencia oculta que en una verdadera mezcla practicaban los antiguos celtas y el paganismo romano. De hecho, Halloween era (por no decir que es) el día en que brujos y adivinos, se reunían en una adoración sistemática del mal, invocando al diablo para obtener poder.

Más tarde, el catolicismo romano también adoptó esta tradición bajo el nombre de “Día de todos los santos”, costumbre que se volvió seudocristiana, y que hasta el día de hoy se practica bajo la bendición de Roma, pero olvidando sus raíces paganas y nada agradables a Dios.

Ahora bien, lo del truco o trato es una celebración habitual de los niños en Halloween, cuando van disfrazados de casa en casa, pidiendo golosinas como dulces o dinero, a veces, con la pregunta: ¿Truco o trato? La palabra “truco” se refiere a "amenazas” (en su mayoría ociosas) para realizar travesuras de los propietarios de casas o sus bienes, si no se administra tratamiento. Los trucos, que se convierten en amenazas, pueden ir trascendiendo hasta volverse en un arma intimidatoria y delictiva. Y aunque en Colombia se haya cambiado el “Trick or treat” o “Triqui triqui” por el “quiero paz, quiero amor, quiero dulces por favor”, el trasfondo de dicha celebración sigue siendo el mismo.

Luego de que la práctica del Halloween se había consolidado en toda Europa, inmigrantes Irlandeses la llevaron hasta los Estados Unidos, propagándose así, por toda Latinoamérica.

La costumbre de usar disfraces y máscaras, se remonta a las tradiciones celtas, de intentar copiar los malos espíritus o apaciguarlos, en Escocia, por ejemplo, donde los muertos fueron suplantados por hombres jóvenes con máscaras, rostros velados o ennegrecidos, vestidos de blanco. Los disfraces son tradicionalmente, el modelo de monstruos como los fantasmas, esqueletos, brujas y demonios, y con el tiempo, la selección de vestuario se ha ampliado para incluir personajes populares de la ficción, las celebridades, como los súper héroes y los arquetipos genéricos, como los ninjas y las princesas. Otra tendencia popular para las mujeres y en algunos casos, los hombres en Halloween como una excusa, es usar disfraces sexis o reveladores, mostrando más piel de lo que sería socialmente aceptable.

Y no sólo eso. En “la noche de brujas”, como también se le llama, es el día del año que tiene mayor actividad: Vandalismo, la violencia y los múltiples incendios que se producen en muchos lugares. Además de esto, la comunidad debe estar alerta con la delincuencia; los maleantes esperan esa fecha para realizar, no sólo robos, sino también violaciones y asesinatos, sin dejar atrás los múltiples ritos satánicos que efectúan los fanáticos, quienes sacrifican personas y niños esa noche. Por ello, el Halloween también es conocido como “la noche de Satán”.

¿Por qué no celebro el Halloween?


Los temas de la muerte, lo oculto, la magia, o monstruos místicos, fantasmas, brujas, esqueletos, vampiros, hombres lobo, demonios, murciélagos, gatos negros, entre otros, son los símbolos del Halloween. Los colores negro y naranja se asocian con las celebraciones, en a la oscuridad de la noche y el color de las hogueras, las hojas de otoño, y linternas de calabaza. Puede que sean tradiciones, puede que para el mundo sea una fiesta, pero por sus orígenes y su mezcla con lo oculto, como la entrega de frutas, hojas aromáticas, linternas y comidas, no son agradables delante de Dios. De hecho, la cultura de la muerte no es de Dios.

Marcos 12:27
Dios no es Dios de muertos, sino Dios de vivos; así que vosotros mucho erráis. 

Todo el contexto histórico que acabamos de leer es sólo un resumen de las diversas manifestaciones que existen en esta “fiesta” del Halloween. Por tanto, debo contarles que no estoy de acuerdo con esta celebración (y con muchas otras), y entre las muchas razones que tengo, están las siguientes:

1. Soy cristiano, aunque no soy perfecto...


Gracias al sacrificio de mi Señor Jesucristo en la cruz del Calvario, he sido comprado por Él a precio de sangre y me ha redimido de todos mis pecados. Por el hecho de haberle aceptado como mi Señor y Salvador, Dios está trabajando en mí (aunque todavía no me vean como producto terminado). Mi deseo es agradarle cada día más, y por eso debo decir como en su momento lo hizo Juan el Bautista.

Juan 3:30
Es necesario que Él crezca, pero que yo mengüe.

En otras palabras, antes era yo quien me gobernaba, y ahora debo dejar que Jesús gobierne mi vida para que Él se haga importante y sea quien brille en mí, no yo. Y Jesús se la pasó haciendo el bien, enseñando la Palabra de Dios y el Reino de los Cielos.

2. El Halloween proviene del culto a dioses paganos, y para mí sólo hay un Dios.


Éxodo 20:3
No tendrás otros dioses delante de mí…

1 Timoteo 2:5 (DHH)
Porque no hay más que un Dios, y un solo hombre que sea el mediador entre Dios y los hombres: Cristo Jesús.

3. Dios quiere que reflejemos su luz y no las tinieblas.


Si tenemos a Cristo en nuestro corazón, debemos reflejar su luz y no tener comunión con las tinieblas.

2 Corintios 6:14b-16
¿Qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial [es decir, el diablo]? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?

Prácticamente todos los símbolos de Halloween hacen alusión a las tinieblas. Si somos partícipes de las obras de las tinieblas, estas terminarán por absorbernos.

Efesios 5:11-12
Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; porque es vergonzoso aún hablar de las cosas que ellos hacen en secreto.

¿No deberíamos hacer todo lo contrario?

1 Pedro 2:9
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.

Efesios 5:8
Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz.

Yo participé de ellas por mucho tiempo… hasta que conocí de Cristo, quien precisamente es la luz de la cual estoy hablando.

Juan 8:12
Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

5. Halloween no es un simple juego de niños.


Sus orígenes, sus símbolos y las prácticas que se derivaron de esta celebración no son algo de lo que podamos decir que es bueno. Pero el mundo se empeña en llamarle bueno a algo que, en su esencia, no lo es.

Isaías 5:20
¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!

6. Que el Halloween provenga de otras culturas no es una disculpa.


Lo que es pagano, seguirá siendo pagano, no importa que sea de mi propio país de origen o del exterior. Como hijos de Dios, debemos marcar la diferencia y no ir para donde va Vicente…

Jeremías 10:2 (LPD)
Así habla el Señor: No imiten las costumbres de los paganos ni se atemoricen por los signos del cielo, porque son los paganos lo que temen esas cosas.

7. El fin no justifica los medios.


En mi opinión personal, el hecho de disfrazarse en sí no es malo, pero la causa sí. Muchos nos hemos disfrazado para obras de teatro y, en mi caso, cuando era pequeño me disfrazaron de pez en una obra de la primera iglesia cristiana a la que asistí, donde el tema central era la creación de Dios. En el caso del Halloween, aunque en parte parezcan inofensivos, se está haciendo celebración a múltiples figuras paganas, macabras y diabólicas: Brujas, hechiceros, duendes, fantasmas, zombies, diablos, demonios, etc… Si creen en Dios, tengan presente que la brujería, la magia negra (y blanca también), el espiritismo, la adivinación y las demás ciencias ocultas no le agradan en absoluto.

Deuteronomio 18:9-14
No aprenderás a hacer las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Dios cualquiera que hace estas cosas.

8. A Dios no le gustan las mezclas.


Si en Halloween alguien va a disfrazarse de sacerdote, pastor, rabino, o de cualquier personaje bíblico, no es que sea para darle la gloria a Dios, pues ese no es el propósito de dicha festividad…

Ezequiel 22:26
Sus sacerdotes violaron mi ley, y contaminaron mis santuarios; entre lo santo y lo profano no hicieron diferencia, ni distinguieron entre inmundo y limpio

9. Y, como en toda fiesta del mundo, hay desenfreno.


Durante esa noche, y como en otras noches del año en las que se celebran esta clase de fiestas (especialmente la navidad), el desenfreno se hace presente en muchas personas que participan del Halloween. Por la misericordia de Dios, hace ya varios años que me alejé de esas prácticas, y no quiero volver a ellas.

Conclusiones


Amigos lectores, después de leer todas estas cosas, tal vez muchos me consideren como una persona aburrida, fuera de onda, anticuada, fanática y religiosa, y que estoy exagerando al hablar del Halloween. La verdad es que no estoy diciendo nada por fuera de contexto, ya que la historia así lo demuestra. Además, si fuera por religión, o más bien por el sistema religioso mundial, este tiene muchas prácticas contrarias a lo que Dios establece en su Palabra. El mundo encierra a Dios en una religión, pero Él es más grande que eso: Él es más grande que los mismos universos.

Trato de ser una voz que clama en este desierto llamado "mundo" y quiero hacer la voluntad de Dios, aunque sé que aún cometo muchos errores, pero sí estoy seguro de algo: Él me guiará a toda verdad.

Como dice la Palabra:

1 Tesalonicenses 5:21
Examinadlo todo; retened lo bueno.

Dios les bendiga.

Referencias


  1. Ministerios Ebenezer: Revista Rhema, edición de Noviembre de 2010, páginas 4 y 5.
  2. Sólo por Gracia - Chile: El origen de Halloween.



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