Carnaval: La fiesta de la carne y el desenfreno

"Una vez al año no hace daño". Con esta frase de cajón, el mundo se justifica cuando se trata de celebrar, y más si se trata de eventos de gran magnitud como los carnavales. Allí se combina toda clase de elementos propios de la cultura de los pueblos, pero también hay influencias de otras fuentes que el mundo tolera o simplemente no le presta atención, ya que las han hecho propias.
Música y bailes sensuales y extravagantes, hombres y mujeres muy ligeros (o sin nada) de ropa, personas con máscaras y disfraces haciendo alusión a figuras demoníacas, salidas de closet, consumo exagerado de bebidas alcohólicas y sustancias alucinógenas y, como ya se mencionó, el incremento en las relaciones sexuales fuera del matrimonio, especialmente en orgías, y los embarazos no deseados. La lista puede ser más larga, dependiendo del lugar y de la cultura donde se desarrolla este tipo de festividades.
Recientemente he iniciado una nueva sección gráfica en el blog, a la que he llamado "El aprendiz se pregunta", donde el personaje principal es, precisamente, el Aprendiz, quien se cuestiona por hechos que no le cuadran con la vida cristiana. En la primera entrega, se pregunta si un cristiano puede ser "padrino" o "madrina" de un carnaval, a raíz de lo que sucedió con una cantante que dice ser cristiana, pero que ahora es la reina de un carnaval en Mérida, Venezuela, Y luego recuerda el significado que conoce: "Carne a Baal".
Como era de esperarse, esto generó controversia entre las personas que vieron la imagen a través de mi perfil personal de Facebook.
Real Academia Española o la etimología de Google, e incluso el Diccionario de Símbolos de Cirlot, estas personas justificaron su posición. Incluso mencionaron que con este concepto se estaban "desprestigiando" términos y festividades a través de falsas etimologías. Debido a esto, comencé a profundizar más sobre el tema para tener buenos fundamentos y sustentar mi declaración.
Lo bueno es que una colaboradora del blog y hermana en Cristo intervino en la discusión e hizo un gran aporte que dio un vuelco total. No refutó las opiniones de las otras personas, sino que agregó más datos sobre los carnavales, lo que me motivó aún más para ampliar la investigación.
Mi primera apreciación sobre esto es que para conocer sobre los orígenes de un tema, en particular los carnavales, no hay que buscar solamente la estructura de la palabra como tal, sino también el trasfondo que rodea este tipo de celebraciones, tanto en el mundo antiguo como en el actual.
Cuando estuve investigando sobre los orígenes de los carnavales, encontré el siguiente texto en el artículo "Carnaval: la fiesta universal del desenfreno" del períodico El Universal de Cartagena [1]:
Antes de entrar en contexto, vamos a la primera fuente utilizada en las reacciones generadas por la imagen, la Real Academia Española, [2] se tiene la siguiente definición:
Después de leer la parte verde, que es la etimología de la palabra "carnaval", su significado es "quitar" o "abandonar" la carne. Ya sabemos que esta acepción fue propuesta y adoptada por el catolicismo romano durante la Edad Media, toda vez que los carnavales se llevaban a cabo en la temporada previa a la Cuaresma católica, tiempo de 40 días que comienza el "Miércoles de Ceniza" y durante el cual los fieles no podrían comer carne, regla que se hizo menos estricta, ya que ahora solamente aplica para los días viernes dentro de ese período. La gente aprovechaba los tres días de carnaval previos al comienzo de la Cuaresma para hartarse de asados y frituras, además de pintarse, disfrazarse y, sobre todas las cosas, criticaban y se burlaban, haciendo caso omiso a sus señores, líderes religiosos y demás autoridades.
En el texto extraído del artículo de El Universal [1] se hace también referencia al término "Carrus navalis". Allí concuerda perfectamente con la definición del Diccionario de Símbolos de Cirlot, propuesto por una de las personas que comentó sobre la imagen de la pregunta del Aprendiz en Facebook. Pero con ese mismo nombre fue bautizada la carroza sobre la que los habitantes de la Roma antigua "bailaban y cantaban con el rostro cubierto con máscaras, todo ello en honor a Baco, el dios de la embriaguez y los excesos". De hecho, Baco equivale al dios griego Dionisio. Y de este dios surgieron las famosas bacanales [3].
Posteriormente surgió la otra etimología mencionada por la RAE, que es la que actualmente se maneja en el ámbito popular: la palabra italiana "carnevale", que significa "la época durante la que se podía comer". [4] Esta definición sí va acorde con lo que se hacía en dicha celebración, por lo que el significado cambia radicalmente. Después del carnaval seguiría la Cuaresma, por lo que perfectamente la gente podría justificarse con la famosa frase "el que peca y reza empata", lo cual no tiene ningún sustento bíblico.
En la mitología greco-latina existe un dios que representa la burla, la sátira hiriente y el sarcasmo cruel: el dios "Momo", hijo de Nix (la noche) y el sueño. Se le presentaba como un personaje estrafalario, coronado con un gorro adornado de cascabeles, y siempre mantenía una mueca constante de carcajear, una máscara que le cubría la mitad del rostro, y en su mano sostenía un muñeco [3], símbolo de la locura Báquica, que proviene de Baco, el "dios del vino".
Momo se convirtió en el "protector" de todos aquellos que se entregaban al jolgorio, al escándalo del vicio y a los excesos [4]. Y en las fiestas de los carnavales, particularmente en hispanoamérica, se rinde homenaje al dios Momo con diversos actos, entre los cuales está el coronar a un hombre alto y gordo como "rey Momo" [5], a quien entregan cada año las llaves de la ciudad.
Volviendo al artículo de El Universal [1], "desde la más remota antigüedad hay vestigios de celebraciones desmedidas". Eso es cierto, pues los carnavales actuales provienen de la herencia de las siguientes fiestas antiguas:
La revista Muy Interesante [11] define al carnaval de la siguiente forma:
Aquí se menciona la siguiente frase que me llamó la atención: "En la temporada del carnaval en Francia se producían más concepciones que en cualquier otro período del año." La verdad, desconozco si en las estadísticas de esos tiempos la mayor parte de las parejas tenían relaciones sexuales dentro o fuera del matrimonio, pero en la actualidad este comportamiento se refleja a una escala mayor. Y para nadie es un secreto que durante estas festividades se presenta un índice muy alto de embarazos y enfermedades de transmisión sexual. Yo me pregunto: ¿Eso es limpiar la carne?
Después de escribir y volver a leer esta sección, no puedo dejar de pensar en la relación directa de los "dioses" con los componentes de este tipo de fiestas:
La combinación de estos tres personajes puede considerarse como una antítesis de la Trinidad de Dios, ya que exaltan lo que el Señor aborrece.
Música y bailes sensuales y extravagantes, hombres y mujeres muy ligeros (o sin nada) de ropa, personas con máscaras y disfraces haciendo alusión a figuras demoníacas, salidas de closet, consumo exagerado de bebidas alcohólicas y sustancias alucinógenas y, como ya se mencionó, el incremento en las relaciones sexuales fuera del matrimonio, especialmente en orgías, y los embarazos no deseados. La lista puede ser más larga, dependiendo del lugar y de la cultura donde se desarrolla este tipo de festividades.
Recientemente he iniciado una nueva sección gráfica en el blog, a la que he llamado "El aprendiz se pregunta", donde el personaje principal es, precisamente, el Aprendiz, quien se cuestiona por hechos que no le cuadran con la vida cristiana. En la primera entrega, se pregunta si un cristiano puede ser "padrino" o "madrina" de un carnaval, a raíz de lo que sucedió con una cantante que dice ser cristiana, pero que ahora es la reina de un carnaval en Mérida, Venezuela, Y luego recuerda el significado que conoce: "Carne a Baal".
Como era de esperarse, esto generó controversia entre las personas que vieron la imagen a través de mi perfil personal de Facebook.
Real Academia Española o la etimología de Google, e incluso el Diccionario de Símbolos de Cirlot, estas personas justificaron su posición. Incluso mencionaron que con este concepto se estaban "desprestigiando" términos y festividades a través de falsas etimologías. Debido a esto, comencé a profundizar más sobre el tema para tener buenos fundamentos y sustentar mi declaración.
Lo bueno es que una colaboradora del blog y hermana en Cristo intervino en la discusión e hizo un gran aporte que dio un vuelco total. No refutó las opiniones de las otras personas, sino que agregó más datos sobre los carnavales, lo que me motivó aún más para ampliar la investigación.
Mi primera apreciación sobre esto es que para conocer sobre los orígenes de un tema, en particular los carnavales, no hay que buscar solamente la estructura de la palabra como tal, sino también el trasfondo que rodea este tipo de celebraciones, tanto en el mundo antiguo como en el actual.
Etimología y orígenes
Cuando estuve investigando sobre los orígenes de los carnavales, encontré el siguiente texto en el artículo "Carnaval: la fiesta universal del desenfreno" del períodico El Universal de Cartagena [1]:
Hay muchas teorías sobre su origen, desde la que lo sitúa en la Grecia clásica y la Roma antigua, hasta las que ven su nacimiento como una pugna entre el paganismo desaforado y la moral católica restrictiva e inquisidora de la Edad Media.
Lo cierto es que desde la más remota antigüedad hay vestigios de celebraciones desmedidas, entre ellas las saturnales y las fiestas báquicas, en las que corría el vino en cantidades y se dejaba atrás el recato y el comedimiento, bajo el amparo de las máscaras que garantizaban el anonimato.
Esta clase de fiesta se celebraba también en los más antiguos pueblos teutónicos, en ciertas comunidades celtas y en todo el Mediterráneo, para celebrar el cambio de estación, que era también la llegada del año nuevo, tiempo de renovación, en que la vida y la naturaleza volvían a nacer tras el largo invierno.
Se sabe que en la Roma clásica se organizaban procesiones en las cuales paseaba por las calles un carro o carroza con ruedas, encima del cual hombres y mujeres bailaban y cantaban con el rostro cubierto con máscaras, todo ello en honor a Baco, el dios de la embriaguez y los excesos. Según las inscripciones de algunas vasijas que datan de la más temprana civilización romana, la carroza de los desfiles era llamada Carrus Navalis, porque también simbolizaba un barco en el tiempo en que se reabría la navegación después de la pausa del invierno.
Allí encuentran algunos historiadores el origen de la palabra carnaval (carro naval) y se sustentan para ello en la costumbre actualmente vigente en Colonia (Alemania) de la procesión del barco-carroza, encima del cual van hermosas muchachas vestidas con trajes antiguos, bailando y cantando y dándoles la buena suerte a los espectadores, tocándoles los hombros con un ramo del arbusto de retama.
El carro naval, originalmente un tributo a los dioses, especialmente a Baco, sigue presente en toda Europa, como un recuerdo de las costumbres de la antigüedad.
En la Edad Media, la Iglesia Católica, ansiosa de borrar todo vestigio de las costumbres paganas, decidió emplear la estrategia más eficaz para ello: apoderarse de esas costumbres, transformándolas en parte de su parafernalia exegética. Astutamente, la Iglesia propuso una nueva etimología de la palabra carnaval haciéndola derivar del latín vulgar carne-levare, que significa “abandonar la carne”, sugiriendo que tras el desenfreno de la parranda, el vino y la fiesta, venía una etapa de recogimiento, ayuno y abstinencia, de 40 días, que empieza el Miércoles de Ceniza. De allí la prohibición de comer carne todos los viernes de la Cuaresma (abandonar la carne, carne-levare).
Era contradictorio que se llamara carnaval el momento de los excesos, de manera que otros teólogos propusieron su origen en la palabra italiana carnevale, que significa la época en que se podía comer carne, antes de la prohibición de la Cuaresma.
Antes de entrar en contexto, vamos a la primera fuente utilizada en las reacciones generadas por la imagen, la Real Academia Española, [2] se tiene la siguiente definición:
carnaval.
(Del it. carnevale, haplología del ant. carnelevare, de carne, carne, y levare, quitar, y este calco del gr. ἀπόκρεως).
1. m. Los tres días que preceden al comienzo de la Cuaresma.
2. m. Fiesta popular que se celebra en tales días, y consiste en mascaradas, comparsas, bailes y otros regocijos bulliciosos.
Después de leer la parte verde, que es la etimología de la palabra "carnaval", su significado es "quitar" o "abandonar" la carne. Ya sabemos que esta acepción fue propuesta y adoptada por el catolicismo romano durante la Edad Media, toda vez que los carnavales se llevaban a cabo en la temporada previa a la Cuaresma católica, tiempo de 40 días que comienza el "Miércoles de Ceniza" y durante el cual los fieles no podrían comer carne, regla que se hizo menos estricta, ya que ahora solamente aplica para los días viernes dentro de ese período. La gente aprovechaba los tres días de carnaval previos al comienzo de la Cuaresma para hartarse de asados y frituras, además de pintarse, disfrazarse y, sobre todas las cosas, criticaban y se burlaban, haciendo caso omiso a sus señores, líderes religiosos y demás autoridades.
En el texto extraído del artículo de El Universal [1] se hace también referencia al término "Carrus navalis". Allí concuerda perfectamente con la definición del Diccionario de Símbolos de Cirlot, propuesto por una de las personas que comentó sobre la imagen de la pregunta del Aprendiz en Facebook. Pero con ese mismo nombre fue bautizada la carroza sobre la que los habitantes de la Roma antigua "bailaban y cantaban con el rostro cubierto con máscaras, todo ello en honor a Baco, el dios de la embriaguez y los excesos". De hecho, Baco equivale al dios griego Dionisio. Y de este dios surgieron las famosas bacanales [3].
Posteriormente surgió la otra etimología mencionada por la RAE, que es la que actualmente se maneja en el ámbito popular: la palabra italiana "carnevale", que significa "la época durante la que se podía comer". [4] Esta definición sí va acorde con lo que se hacía en dicha celebración, por lo que el significado cambia radicalmente. Después del carnaval seguiría la Cuaresma, por lo que perfectamente la gente podría justificarse con la famosa frase "el que peca y reza empata", lo cual no tiene ningún sustento bíblico.
¿Y entonces?
Hasta ahora hemos visto que si el carnaval transcurría durante los tres días previos al "Miércoles de Ceniza", y la gente se alborotaba para comer carne. Entonces, la definición de "quitar la carne" no sería muy coherente que digamos.
El hecho no era comer carne, sino comerla hasta hartarse, y eso nos habla de desenfreno. Esta palabra marcará la pauta para el resto del artículo.
Hasta ahora hemos visto que si el carnaval transcurría durante los tres días previos al "Miércoles de Ceniza", y la gente se alborotaba para comer carne. Entonces, la definición de "quitar la carne" no sería muy coherente que digamos.
El hecho no era comer carne, sino comerla hasta hartarse, y eso nos habla de desenfreno. Esta palabra marcará la pauta para el resto del artículo.
A propósito de las críticas y burlas: Con ustedes, el "rey Momo"
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| Rey Momo en el Carnaval de Florianopolis, en el 2005. Imagen tomada de Wikipedia. |
Momo se convirtió en el "protector" de todos aquellos que se entregaban al jolgorio, al escándalo del vicio y a los excesos [4]. Y en las fiestas de los carnavales, particularmente en hispanoamérica, se rinde homenaje al dios Momo con diversos actos, entre los cuales está el coronar a un hombre alto y gordo como "rey Momo" [5], a quien entregan cada año las llaves de la ciudad.
Celebraciones desmedidas
Volviendo al artículo de El Universal [1], "desde la más remota antigüedad hay vestigios de celebraciones desmedidas". Eso es cierto, pues los carnavales actuales provienen de la herencia de las siguientes fiestas antiguas:
- Bacanales: Fiestas en honor al ídolo o dios Baco, el "dios" romano del vino, cuyo similar griego es nada menos que Dionisio, en las que se bebía sin medida. El nombre quedó asociado a las orgías romanas. [7]
- Saturnales: Fiestas romanas en honor al "dios" Saturno, de donde proviene la Saturnalia. [8]
- Lupercales: Fiestas romanas en honor a Pan Liceo o Fauno Luperco, mitad hombre y mitad cabra, que protegía al lobo. Pan era el semidios de los pastores y de los rebaños, pero también de la fertilidad y de la sexualidad masculina desenfrenada. También puede asociarse con la música, ya que tocaba la siringa o "flauta de Pan". [9]
La revista Muy Interesante [11] define al carnaval de la siguiente forma:
Hace referencia a que es un período anterior a la abstinencia sexual y al ayuno propios de la Cuaresma. De hecho, los grandes banquetes eran propios de los carnavales europeos en la Edad Media. Por ejemplo, en 1583, en Koenigsberg (actual Kaliningrado), los carniceros llevaron en procesión 440 libras de salchichas en el Carnaval. Por otra parte, estudios históricos demuestran que en Francia, la temporada del Carnaval producía más concepciones que cualquier otro período del año.
Aquí se menciona la siguiente frase que me llamó la atención: "En la temporada del carnaval en Francia se producían más concepciones que en cualquier otro período del año." La verdad, desconozco si en las estadísticas de esos tiempos la mayor parte de las parejas tenían relaciones sexuales dentro o fuera del matrimonio, pero en la actualidad este comportamiento se refleja a una escala mayor. Y para nadie es un secreto que durante estas festividades se presenta un índice muy alto de embarazos y enfermedades de transmisión sexual. Yo me pregunto: ¿Eso es limpiar la carne?
Después de escribir y volver a leer esta sección, no puedo dejar de pensar en la relación directa de los "dioses" con los componentes de este tipo de fiestas:
- El licor, representado por Baco.
- La música, en cabeza de Pan. Y podemos ver que no es cualquier clase de música, sino aquella que incite al baile y a la sensualidad.
- Y si le añadimos el sexo desenfrenado, que ha hecho parte de estas festividades hasta nuestros días, el "dios" Eros también entra a hacer parte de esta lista.
La combinación de estos tres personajes puede considerarse como una antítesis de la Trinidad de Dios, ya que exaltan lo que el Señor aborrece.
Ya sea del carro naval de las celebraciones de Baco o de la temporada de ayuno de la Cuaresma, el carnaval es único en el mundo y con un solo significado: El desenfreno total de la muchedumbre que participa de tales festividades.
¿De dónde salió lo de "carne a Baal"?
Fue hasta finales del siglo XX cuando varios autores comenzaron a sospechar el origen pagano del término "carnaval", y hallaron la siguiente figura mitológica: Carna, la diosa celta de las habas y el tocino [1][6], hija de Helerno, que en febrero era objeto de un tributo festivo. ¿Será una simple coincidencia?
También estaría conectada con fiestas indoeuropeas, dedicadas al dios Karna, que en el Mahabhárata o texto mitológico de la india, aparece como un ser humano, hermano mayor de los Pándavas, hijo del dios del Sol y la reina Kuntí. [6]
En el período de cautividad del pueblo de Israel en Babilonia, había una fiesta lujuriosa babilónica y una fiesta judia llamada “Purim”. En el Purim, los israelitas se ponían máscaras (eso tiene un significado histórico muy largo) y la fiesta babilónica consistía en “orgías”. Los babilonios, atraídos por la celebración judía, tomaron la idea de las máscaras y la combinaron con su fiesta. El resultado es: “Todos con todos, y al día siguiente nadie tenia compromiso con nadie.” Era una oportunidad excelente para aquellos que deseaban engañar a sus cónyuges. [12]
Otros afirman que "carnaval" es una palabra compuesta que se deriva de los terminos "carne" y "Baal", producto de una fiesta pagana del Asia menor, en la que se le rendía culto a un dios o ídolo llamado Baal, donde se realizaban orgías sexuales publicas y donde las familias sacrificaban en el fuego a sus primogénitos, es decir al primer hijo varón. Y la Biblia habla de esto...
Levítico 18:21
Y no des hijo tuyo para ofrecerlo por fuego a Moloc; no contamines así el nombre de tu Dios. Yo Jehová.
Moloc era otro de los baales, y en la Biblia, Baal significa "señor" (con minúscula) o "ídolo", y precisamente describe todos los dioses opuestos al Dios verdadero. El hecho de dar a los hijos para ofrecerlos por fuego a Moloc (y a otros dioses) está directamente relacionado con ofrecerles su carne, esto es, carne a Baal.
Baal está relacionado directamente con Satanás, ya que uno de sus nombres, Belzebú, proviene del término Baal-Zebub, "el señor de las moscas" (Diccionario Strong, H1176), que se menciona a partir de 2 Reyes 2.
Cuando el profeta Elías se enfrentó a los 850 profetas de Baal, esto fue lo que sucedió:
1 Reyes 18:25-26,28-29
25 Entonces Elías dijo a los profetas de Baal: Escogeos un buey, y preparadlo vosotros primero, pues que sois los más; e invocad el nombre de vuestros dioses, mas no pongáis fuego debajo.
26 Y ellos tomaron el buey que les fue dado y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: ¡Baal, respóndenos! Pero no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que habían hecho.
28 Y ellos clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos.
29 Pasó el mediodía, y ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecerse el sacrificio, pero no hubo ninguna voz, ni quien respondiese ni escuchase.
Notemos bien que los profetas de Baal prepararon un buey para su dios, y trataron de invocarlo desde la mañana hasta el medio día, y se autoflagelaban y gritaban frenéticamente. Todo era para entregarle su carne, porque la idea era que Baal consumiera la carne del buey, cosa que nunca hizo. De hecho, el buey es una figura del becerro de oro creado por los israelitas en el desierto cuando Moisés estaba en el monte hablando con el Señor.
Éxodo 32:5-6
5 Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta para Jehová.
6 Y al día siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron ofrendas de paz; y se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a regocijarse.
La frase "se levantó a regocijarse" es una manera muy ligera de referirse a una inmoralidad total entre el pueblo de Israel. Su adoración incluía comida, bebida (en el sentido de borrachera) e inmoralidad sexual. El verbo traducido a "regocijarse" sugiere juegos sexuales en Hebreo. Por lo tanto, debemos entender que en ese momento hubo orgías y borracheras. Si vemos la concordancia del verbo "regocijarse" en el Diccionario Strong, tenemos:
H6711
צָחַק
tsakjác
Reírse a carcajadas (de alegría o burla); por impl. bromear:- hacer burla, burlarse, deshonrar, regocijarse, reírse de.
Al ver esta concordancia me hago la siguiente pregunta: ¿No es propio de los carnavales el hecho de hacer burlas? También vimos que quien representa la burla es Momo, un dios pagano. Y a eso hay que sumarle que había música y bailes alrededor del becerro de oro:
Éxodo 32:17-19 (BLS)
17 Cuando Josué oyó los gritos de la gente, le dijo a Moisés: —Se oyen gritos de guerra en el campamento.
18 Pero Moisés le contestó: —También yo escucho las canciones, pero no son de victoria ni de derrota.
19 Cuando Moisés llegó al campamento vio a la gente bailando. Al ver al toro, se enojó tanto que allí mismo, al pie de la montaña, arrojó contra el suelo las tablas de la ley y las hizo pedazos.

En conclusión, el pueblo de Israel había celebrado su propio carnaval alrededor del becerro de oro. O dicho de otra manera, entregaron su carne a Baal.
Con todo lo que hasta ahora se ha visto, el tema pasó de ser un simple consumo desenfrenado de carne a tener desenfreno en la carne humana. A esto nos referimos con entregar la carne a otros dioses. La Biblia nos muestra en Gálatas 5:17 que lo que es de la carne se opone al Espíritu, por lo que el carnaval no puede ser una fiesta espiritual en ningún momento.
El apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, no se quedó sin mencionarle a los Gálatas la lista de elementos que el Señor considera como carnales:
Gálatas 5:19-21
19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
Si una persona practica al menos una de las cosas que están en los versículos anteriores, está en graves problemas, y peor aún si dice creer en Dios y se denomina "cristiano". Si ese es nuestro caso, debemos autoexaminarnos y arrepentirnos delante del Señor.
El apóstol Pedro, en su primera carta, relata lo siguiente:
1 Pedro 4:1-3 (PDT)
1 Cristo sufrió físicamente, así que prepárense para luchar armándose con la misma actitud que tuvo él. Pues quien sufre físicamente da a entender que ha abandonado el pecado.
2 Eso significa que está dispuesto a vivir el resto de su vida según la voluntad de Dios y no según los deseos humanos.
3 Ustedes ya han vivido suficiente tiempo como personas que no creen en Dios. Cometían pecados sexuales y hacían todo el mal que querían. Se emborrachaban, andaban en orgías, parrandas y adoraban ídolos abominables.
Siendo cristianos, no debemos regresar a tales prácticas, pues Dios nos ha hecho nuevas criaturas en Cristo Jesús. No debe ser extraño para nosotros que por el hecho de no participar de nuevo en aquellas actividades que se han descrito en este artículo, recibamos burlas de los no cristianos y no creyentes. De hecho, el Señor hizo que Pedro pensara en eso y lo escribió:
1 Pedro 4:4 (PDT)
Por eso, a los que no creen, ahora les parece extraño que ustedes ya no se unan a ellos en su vida loca y desenfrenada, y por eso hablan mal de ustedes.
La carta a los romanos es más clara sobre lo que debemos hacer:
Romanos 12:2 (BL95)
No sigan la corriente del mundo en que vivimos, sino más bien transfórmense a partir de una renovación interior. Así sabrán distinguir cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, lo que le agrada, lo que es perfecto.
Depende de cada uno de nosotros ver a quién vamos a agradar, si a Dios o a los baales de este mundo. Yo prefiero seguir el consejo del apóstol Pablo:
1 Corintios 10:23
Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.
Y también la advertencia del apóstol Santiago:
Santiago 4:4
¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera pues que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
Recordemos que cada que la Biblia se refiere al "mundo" es al sistema mundial y al pecado que lo domina, no a las personas, pues el Señor nos llamó a llevarles Su Evangelio de salvación.
En palabras del pastor Israel Valenzuela: [12]
¿Un cristiano puede festejar el carnaval? Y si es así, ¿de qué manera? Y si no, ¿por qué? De que puede, puede, pero personalmente, yo pienso que no es correcto, ya que el cristiano no tiene motivos que celebrar en esa fiesta.
¿Los cristianos pueden ser miembros de grupos carnavaleros? Lo mismo. De que puede, puede. Pero sostiene que no es correcto. Eso sería como hacerle a un niño un disfraz de “demonio” o de “bruja” para el "Halloween".
Referencias
- El Universal - Carnaval: la fiesta universal del desenfreno.
- Real Academia Española - Carnaval.
- Wikipedia - Bacanal.
- Wikipedia - Carnaval - Etimología.
- Wikipedia - Momo (mitología).
- Carnaval de Barranquilla - Origen.
- Wikipedia - Rey Momo.
- Wikipedia - Mahabárata.
- Wikipedia - Saturnales.
- Wikipedia - Lupercales.
- Muy Interesante - ¿De dónde viene la palabra carnaval?
- Ministerio Ciudadanos del Reino - ¿Puede un cristiano festejar el carnaval?


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